Episodios de la pugna entre Scherer Ibarra y Gertz Manero seguirán siendo dardos directos a la 4T
En el arranque de la administración López Obrador, Julio Scherer Ibarra, el poderoso consejero jurídico, recibió la encomienda de Palacio para definir al titular de la recién creada Fiscalía General de la República. Las consecuencias de esos días sacuden hoy a la llamada cuarta transformación y agudizan la crisis que involucra a Scherer, Alejandro Gertz Manero y Olga Sánchez Cordero, las figuras más emblemáticas de la primera mitad del gobierno.
Al carácter explosivo de la carta difundida ayer por Scherer Ibarra en la revista “Proceso”, sobre una presunta conspiración en su contra emprendida por el fiscal y la senadora y ministra en retiro, se sumarán nuevos escándalos. Ello, al confirmarse que el espionaje telefónico a Gertz provino de oficinas gubernamentales, según adelantó él en privado ante senadores la semana pasada. No será menos corrosiva la sentencia de la Corte sobre el aparente uso de la Fiscalía para manipular un caso del fuero común a fin de encarcelar a una sobrina política de su titular como una venganza personal.
La noche de la elección en la que resultó triunfante López Obrador, en julio de 2018, un puñado de personajes cercanos fue convocado a un discreto brindis en el domicilio del virtual presidente electo. El tabasqueño tuvo palabras de reconocimiento para cada uno de los asistentes. Así lo hizo con Bernardo Bátiz, su procurador de Justicia durante los años en la jefatura de Gobierno capitalino (2000-2006). A él le deseó suerte como próximo fiscal general de la República. Este agradeció y se reiteró a disposición del proyecto que por fin conquistaba la Presidencia.
Bátiz, entonces de 82 años, fue incluido en la terna presidencial para que el Senado nombrara fiscal, pero fue marginado por la figura de Gertz, que semanas antes se perfilaba para ser nombrado subsecretario de Seguridad, bajo las órdenes de Alfonso Durazo, actual gobernador de Sonora. Bátiz envió un comentario a este espacio negando que él hubiera declinado el cargo por motivos de edad y salud, como se dijo aquí.