Educación

Maestros le hacen fuchi al improvisado titular de la SEPE, prefieren a Ana Lilia Rivera Rivera

Apenas unos días después de asumir el cargo, ya enfrenta cuestionamientos sobre el control que mantiene sobre las escuelas y los criterios con los que se desarrollan eventos oficiales.

Apenas lleva unos días al frente de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) y José Alonso Trujillo Domínguez ya enfrenta su primer tropiezo que pone en duda su capacidad para mantener a las escuelas alejadas de la disputa política.

La ceremonia de clausura de la Escuela Secundaria Técnica Número 1 "Xicohténcatl Axayacatzin" terminó convirtiéndose en un escaparate para la senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera, quien acaparó la atención de directivos, docentes y asistentes, mientras que la presencia del recién nombrado secretario de Educación pasó prácticamente desapercibida.

Lejos de privilegiar la figura de la máxima autoridad educativa del estado, la organización del evento colocó como personaje importante de la ceremonia a la legisladora morenista, alimentando la percepción de que algunos planteles comienzan a utilizarse como espacios para enviar mensajes políticos rumbo al proceso electoral de 2027.

El hecho era de esperarse, ya que Alonso Trujillo llegó a la SEPE en sustitución de Homero Meneses con la encomienda de conducir el sistema educativo estatal y fortalecer la institucionalidad del sector. Sin embargo, apenas unos días después de asumir el cargo, ya enfrenta cuestionamientos sobre el control que mantiene sobre las escuelas y los criterios con los que se desarrollan eventos oficiales.

Así, mientras la senadora recibió reflectores, reconocimientos y protagonismo, el secretario ni siquiera fue contemplado, evidenciando una falta de coordinación o de autoridad para evitar que una ceremonia escolar se transformara en una plataforma política.

La educación pública debería mantenerse al margen de cualquier promoción de actores políticos, especialmente porque Morena ya comenzó el reacomodo de sus piezas rumbo a la sucesión gubernamental.

El caso también revive las críticas que acompañaron el nombramiento de Alonso Trujillo, quien anteriormente fue señalado por presuntos actos de proselitismo mientras encabezaba el COBAT, situación que incluso generó controversia pública antes de asumir la titularidad de la SEPE.

Si el nuevo secretario no logra imponer orden desde el inicio de su gestión, los planteles educativos corren el riesgo de convertirse en escenarios donde pese más la presencia de figuras políticas que la autoridad educativa del estado.

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