Explicó que las investigaciones federales apuntan a que la ubicación geográfica de Tlaxcala la convierte en un punto estratégico para el tránsito.
La captura en Nayarit de José Guadalupe "N", identificado por autoridades federales como uno de los principales operadores logísticos de una organización criminal con presencia en Jalisco y actividades detectadas en Tlaxcala, refuerza el diagnóstico que desde hace tiempo sostiene el Gobierno del Estado: la entidad es utilizada como un punto de paso y logística por algunos grupos delictivos, pero no como un centro de operación permanente. Así lo afirmó el coordinador de Comunicación, Antonio Martínez Velázquez, al señalar que el caso confirma la diferencia entre ser un corredor estratégico y albergar una estructura criminal asentada.
Durante su posicionamiento, el funcionario aseguró que la administración estatal no minimiza el incremento de hechos delictivos ni pretende ocultar la realidad que enfrenta la entidad; sin embargo, sostuvo que es importante distinguir la forma en que operan las organizaciones criminales en Tlaxcala.
Martínez Velázquez hizo referencia al operativo realizado por fuerzas federales en Nayarit, donde fue detenido José Guadalupe "N", considerado por áreas de inteligencia como uno de los principales operadores logísticos de una organización criminal con base en Jalisco y actividades detectadas en Tlaxcala y Nayarit.
La captura formó parte de una acción coordinada en la que se ejecutaron siete cateos simultáneos, dejando un saldo de 10 personas detenidas, todas presuntamente vinculadas con la misma estructura delictiva.
Para el coordinador de Comunicación, este resultado fortalece la postura que el Gobierno estatal ha sostenido respecto al fenómeno de la delincuencia organizada.
"Eso confirma lo que ha dicho el Gobierno del Estado: lo que se ha detectado no tiene que ver con que Tlaxcala sea un mercado o una base de operación de estos grupos. Lo que existe es el uso del estado por agentes de ciertas organizaciones criminales como un centro logístico; son dos cosas completamente distintas."
Explicó que las investigaciones federales apuntan a que la ubicación geográfica de Tlaxcala la convierte en un punto estratégico para el tránsito, traslado o coordinación logística, sin que ello signifique que las organizaciones tengan aquí su principal centro de mando o despliegue operativo.
Martínez Velázquez insistió en que el Gobierno estatal no soslaya el aumento de algunos delitos, pero afirmó que las estadísticas nacionales siguen ubicando a Tlaxcala como la entidad con la menor incidencia delictiva por cada 100 mil habitantes.
"No estamos negando que existan hechos delictivos ni que haya presencia de integrantes de grupos criminales. Lo que estamos diciendo es que las investigaciones muestran que utilizan al estado como un punto logístico y no como una base de operaciones establecida”, concluyó.