Educación

Homero Meneses consolidó una de las etapas de mayor transformación educativa en Tlaxcala

Tlaxcala amplió las alternativas para que los jóvenes pudieran continuar sus estudios mediante la creación de seis nuevas universidades.

El paso de Homero Meneses Hernández por la Secretaría de Educación Pública del Estado y la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (SEPE-USET) dejó una serie de programas, inversiones y políticas que marcaron la educación pública de la entidad y sentaron las bases de un modelo enfocado no solamente en las aulas, sino también en la inclusión, la tecnología, la infraestructura y el bienestar de las comunidades escolares.

Durante su gestión, y bajo la política educativa impulsada por el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros, Tlaxcala avanzó en la consolidación de la Nueva Escuela Mexicana y en la construcción del Nuevo Modelo Educativo Tlaxcalteca (NUMET), una propuesta que buscó adaptar la transformación educativa nacional a las necesidades y características propias del estado.

Uno de los principales objetivos fue garantizar que las condiciones económicas de las familias no se convirtieran en un obstáculo para que niñas y niños permanecieran en las aulas. Bajo esta política se fortaleció la entrega gratuita de útiles escolares, uniformes y calzado.

Tan solo durante el ciclo escolar 2025-2026, más de 230 mil estudiantes de educación básica recibieron útiles escolares y 36 mil alumnas y alumnos fueron beneficiados con uniformes gratuitos, apoyos que representaron un alivio directo para miles de familias tlaxcaltecas.

La inclusión fue otro de los rubros que tomó fuerza. Mediante el Programa de Ampliación a la Cobertura de Educación Especial se brindó atención especializada a mil 260 estudiantes —693 niñas y 567 niños— con discapacidad o barreras para el aprendizaje. Para ampliar este servicio fueron incorporados 38 tutores que llevaron atención a escuelas donde no existía una Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), permitiendo que más estudiantes tuvieran acompañamiento sin importar que sus planteles carecieran previamente de este servicio.

La tecnología y la innovación también encontraron espacio dentro de la política educativa. Las Olimpiadas STEM impulsaron entre estudiantes el interés por la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, mientras que la entrega de 531 computadoras a 43 escuelas, con una inversión superior a los 6.6 millones de pesos, benefició a más de nueve mil estudiantes.

Otro de los frentes importantes fue la infraestructura. Durante este periodo se concretó la reubicación de las escuelas primarias Emiliano Zapata, Ignacio Manuel Altamirano y Juan Escutia, proyectos que representaron una inversión superior a los 48 millones de pesos. A ello se sumaron acciones de mejoramiento en más de mil 100 escuelas del estado, una intervención que permitió atender necesidades acumuladas durante años en diferentes comunidades.

Durante esta etapa, Tlaxcala amplió las alternativas para que los jóvenes pudieran continuar sus estudios mediante la creación de seis nuevas universidades, así como nuevos planteles y extensiones educativas. También se incrementó la cobertura del bachillerato, lo que permitió que alrededor de tres mil estudiantes adicionales cada año tuvieran la posibilidad de continuar su formación académica.

La gestión encabezada por Homero Meneses también colocó sobre la mesa un tema que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano dentro de las escuelas: el bienestar emocional de estudiantes y comunidades educativas.

Con el Sistema de Alertas para el Bienestar Escolar (SABE), el programa Entornos Escolares para el Bienestar y las Clínicas de las Emociones se impulsaron mecanismos de prevención, detección y atención ante problemáticas que afectan la convivencia y el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

Uno de los proyectos que terminó convirtiéndose en sello de esta etapa fue el Nuevo Modelo Educativo Tlaxcalteca y la realización de los Congresos NUMET.

A lo largo de tres ediciones, estos encuentros reunieron cada año a más de 30 mil docentes, estudiantes, madres y padres de familia, así como especialistas, para dialogar, capacitarse e intercambiar experiencias sobre los retos de la educación.

El NUMET permitió colocar a Tlaxcala dentro de la conversación nacional sobre innovación educativa y fortaleció la participación de quienes todos los días sostienen el sistema desde las aulas.

Así, Homero Meneses cerró una etapa al frente de la educación pública de Tlaxcala dejando programas en marcha, infraestructura, nuevas instituciones educativas y un modelo propio que buscó darle identidad al proceso de transformación de las escuelas.

Más allá de los discursos, su paso por la SEPE-USET quedó reflejado en miles de estudiantes que recibieron útiles y uniformes, niñas y niños que accedieron a servicios de educación especial, escuelas que fueron mejoradas, jóvenes que encontraron nuevos espacios universitarios y comunidades educativas que comenzaron a hablar también de bienestar emocional.

Ese es el balance de una gestión que apostó por llevar la transformación educativa del papel a las aulas y que convirtió a la educación en uno de los ejes centrales del gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros.

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