Gobierno

Los vamos a someter: Karina Erazo amenaza y chantajea a la base para llenar marcha del 17 de junio

Cada empleado tendría que presentar hasta nueve asistentes adicionales, bajo la advertencia de que, en caso de no cumplir, podrían enfrentar descuentos salariales o represalias.

La dirigente del Sindicato 7 de Mayo, Karina Erazo Rodríguez, fue acusada por trabajadores de regresar a viejas prácticas de hostigamiento heredadas por su madre la ex dirigente Guadalupe Rodríguez Guzmán, ya que a través de presuntas prácticas de presión, intimidación y amenazas pretende obligar a la base a participar en la marcha convocada para el próximo 17 de junio.

De acuerdo con audios filtrados de reuniones realizadas al interior de la organización sindical, la propia dirigente habría advertido que quienes no asistan a la movilización serán obligados a hacerlo. La frase que más molestia ha generado entre la base trabajadora fue cuando señaló que buscarán la manera de “someterlos” para que cumplan con la convocatoria.

Las declaraciones han sido interpretadas por numerosos trabajadores como un regreso a las viejas prácticas de chantaje, amedrentación y control que durante años fueron señaladas dentro del sindicato.

Aunque se aventó la puntada y la mentira de asegurae que la asistencia a la marcha es voluntaria, en los encuentros internos el mensaje habría sido completamente distinto.

Además, trabajadores denunciaron que se les exige no solo acudir a la movilización, sino también llevar a más personas para incrementar la participación. Según los señalamientos, cada empleado tendría que presentar hasta nueve asistentes adicionales, bajo la advertencia de que, en caso de no cumplir, podrían enfrentar descuentos salariales o represalias.

La inconformidad también crece debido a que, hasta el momento, la dirigencia no ha logrado explicar con claridad el motivo de la movilización. Mientras se insiste en que se trata de una marcha pacífica, entre la base sindical persisten las dudas sobre sus verdaderos objetivos y el porqué de la insistencia para reunir miles de participantes.

Las acusaciones han provocado malestar entre trabajadores que consideran inaceptable que se recurra a la presión y al temor para garantizar la asistencia a un evento que, en teoría, debería ser libre y voluntario. Para muchos, los audios filtrados evidencian una dirigencia más preocupada por demostrar fuerza política que por respetar la voluntad de sus agremiados

TAGS