El mes de abril de 2026 ha sido vertiginoso para la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la política exterior de México. A modo de síntesis: el pasado día primero, Juan Ramón de la Fuente renunció por motivos de salud a su puesto como canciller.
En el mismo acto, la presidenta Claudia Sheinbaum nombró a Roberto Velasco Álvarez como nuevo titular de la dependencia, quien anteriormente se desempeñaba como subsecretario para América del Norte. Finalmente, el miércoles 8 de abril, Velasco fue ratificado por el Senado con 81 votos a favor.
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Pero, ¿quién es Roberto Velasco? El nuevo canciller tiene 38 años, es licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México y maestro en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago. Aunque no es diplomático de carrera, su experiencia se respalda en un recorrido consistente dentro de la SRE: Jefe de la Unidad para América del Norte (2021–2025), Director General para la misma región (2020–2021) y Director General de Comunicación Social (2018–2020). A ello se suman sus experiencias en ProMéxico, la Alcaldía de Chicago y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
Como profesor de Política Exterior de la IBERO Puebla, celebro que la conducción de nuestra diplomacia recaiga en alguien formado bajo los valores de la Compañía de Jesús. Más allá de las credenciales técnicas, el hecho de que un egresado de la IBERO CDMX asuma esta responsabilidad permite creer que la excelencia profesional solo cobra sentido cuando se traduce en compromiso social y aquí está uno de los primeros retos de Velasco Álvarez.
Sostener el ideal de Pedro Arrupe, de formar personas “para los demás”, encuentra hoy en la Cancillería un espacio de prueba: el servicio público no es un fin en sí mismo, sino un medio para contribuir a la construcción de una nación más justa y soberana.
En ese marco, y en vísperas de la revisión del T-MEC el próximo 1 de julio, el nombramiento de Velasco no puede leerse como un movimiento menor. Se trata de una decisión estratégica ante uno de los temas más apremiantes del país, donde deberá hacer mancuerna con Marcelo Ebrard. La experiencia de Velasco en América del Norte deja de ser un atributo deseable y se convierte en una necesidad inmediata: desde el inicio de su gestión deberá involucrarse en un proceso cuyo resultado marcará el rumbo económico nacional. Por lo tanto, de no alcanzarse un acuerdo, el tratado expiraría en 2036; de lograrse un consenso, se extendería hasta 2042, con una revisión intermedia en 2032.
No obstante, reducir la política exterior al T-MEC sería un error. La modernización del acuerdo con la Unión Europea, la relación con China, la proyección internacional de México ante eventos globales y las negociaciones para renovar o suscribir Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) también forman parte de una agenda que exige conducción integral. El riesgo es claro: que la agenda económica norteamericana termine por desplazar otras prioridades estratégicas de la Cancillería.
Por lo que sus obligaciones no se limitan a lo económico, sino que también requieren una línea de dirección humana que respalde a las y los mexicanos en el exterior. Uno de sus principales retos será consolidar cuadros consulares con alta vocación de servicio, perspectiva de género y enfoque en derechos humanos. Si bien esta labor continuará enfocando sus principales esfuerzos en la diáspora connacional en Estados Unidos —donde, con 53 sedes, se opera la red consular más amplia del mundo—, la nueva dirección de la Secretaría deberá mantener el compromiso de asegurar el mismo nivel de atención para el resto de los mexicanos en el mundo.
Es imprescindible no obviar que, además de los asuntos comerciales y consulares, la relación política bilateral con Estados Unidos en materia de seguridad seguirá siendo el tema más complejo y mediático.
El contexto sugiere que, debido a esto, hay poco espacio para negociar otros temas y, como consecuencia, esto podría afectar directamente la agenda comercial y consular impactando en la revisión del T-MEC, la situación migratoria y los derechos humanos. Lo que para Velasco representará una gran oportunidad para hacer valer la decisión de la presidenta, o un momento de falta de precisión que valide el escepticismo de la oposición.
Debido a esto, es necesario recordar que toda acción o decisión emanada de la jefa de Estado, de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de sus subsecretarías debe guardar coherencia con los principios normativos de la política exterior mexicana establecidos en el artículo 89, fracción X, de la Constitución. En consecuencia, la defensa de la soberanía no puede asumirse como un elemento secundario, sino como el eje rector de la política exterior mexicana y es esa, ante todo, la principal garantía que nos debe dar la cancillería.
Considero que el nombramiento de Roberto Velasco es una decisión que, si bien deberá evaluarse a partir de sus resultados en favor del país —y no de un grupo político—, responde con sentido práctico a las necesidades actuales del Estado. Su experiencia dentro de la propia Secretaría, particularmente en el ámbito de América del Norte, refuerza la pertinencia de su designación. Sin embargo, este es apenas el primer paso.
Es irresponsable pensar que la trayectoria individual de una sola persona podrá responder a todas las responsabilidades aquí descritas, pero también lo es desear que falle. Por ello, un atributo esencial para esta nueva cancillería será sostener un equipo sólido capaz de mantener una visión de política exterior que esté a la altura del momento que enfrenta el país.
Al final, el ideal de formar personas “para los demás” no se acredita en el origen ni en el discurso, sino en las decisiones. Y en un entorno internacional cada vez más exigente, la verdadera prueba de la cancillería no será la intención, sino la coherencia entre lo que se defiende, lo que se negocia y lo que se obtiene.
Referencias
Secretaría de Relaciones Exteriores. (s. f.). Datos curriculares: Roberto Velasco Álvarez.
El autor es académico de la Universidad Iberoamericana Puebla
Correo electrónico: [email protected]
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