OPINIÓN

El gobernador de Puebla, nada popular

Los gobernantes en México no saben escuchar, no saben dialogar, no quieren comunicar

Elmer Ancona Dorantes

Periodista y analista político. Licenciado en Periodismo por la Carlos Septién y maestro en Gobierno y Políticas Públicas por el Instituto de Administración Pública (IAP) y maestrante en Ciencias Políticas por la UNAM. Catedrático. Ha escrito en diversos medios como Reforma, Milenio, Grupo Editorial Expansión y Radio Fórmula.

Jueves, Abril 16, 2026

Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum grita a los cuatro vientos “así vamos a seguir gobernando, pésele a quien le pese”, el gobernador Alejandro Armenta dice: “No gobierno para ser popular”.

Con estas palabras, la mandataria federal deja ver que no le importa lo que digan los mexicanos y mucho menos los resultados que arroja su administración; le vale un comino si son buenos o malos estos resultados para los mexicanos, en tanto ella siga gobernando.

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Nos queda claro que la opinión de la gente -como la de San José Chiapa- vale menos que un cacahuate. Y así acontece en el resto de los municipios de Puebla y del país.

Pero el gobernador marca su postura: “De qué se sorprenden, eso pasa en todo el mundo, hay protestas en Estados Unidos, Inglaterra, Francia”. La diferencia entre lo que sucede en esos países del primer mundo y lo que acontece en México -al que quieren llevar al tercermundismo-, es que ahí se escucha a los ciudadanos y aquí se les calla.

Los gobernantes en México se ponen el dedo en la boca, miran a quienes se manifiestan y le dicen: “Cállense, no griten, déjenme hablar”, pero no saben escuchar, no saben dialogar, no quieren comunicar. Sólo quieren que se acate lo que ellos digan.

En entrevista con el periodista Ricardo Morales, el gobernador Alejandro Armenta explica: “No gobierno para ser popular (…) No soy Top 5 en el ranking de gobernadores, pero cuando salgo a la calle la gente me saluda. Esa es mi mejor medición”.

Bueno, en ese aspecto los poblanos están totalmente de acuerdo con quien lo gobierna: Armenta Mier no goza de popularidad. La gente no lo quiere. Basta escuchar lo que le gritaron los pobladores de San José Chiapas el fin de semana pasado:

“¡El Pueblo no te quiere Armenta, lleva la basura a tu casa!”
“¡Armenta priista, eres oportunista!”
“¡Eres un corrupto!”
“¡Déjanos vivir bien, cabrón!”
“¡Armenta, siempre nos faltas al respeto!”
¡Lo que diga el pueblo no te importa!”
“¡Fuera Armenta!”

En la misma entrevista periodística con Primera Plana, el gobernador de Puebla recalca: “Siempre habrá a quienes no les guste la forma en que gobierno o mis proyectos o incluso hasta mi forma de ser. Y eso se vale”.

Eso también lo tienen presente los poblanos a quienes no les gusta cómo está gobernando el político marinista, y tampoco gustan sus proyectos como el del cablebús, calificado por expertos ambientalistas como un proyecto ecocida.

Al gobernador no le han importado las marchas de ambientalistas, estudiantes y sociedad civil en contra del cablebús; su gobierno no publicó ningún estudio previo ni ambiental ni social ni de movilidad que justifique la construcción de un transporte de esta naturaleza que solo impactará en la belleza de Puebla.

Los ciudadanos entienden que este tipo de proyectos inservibles y costosos no benefician a la gente, solo a las élites enquistadas en el gobierno federal y los gobiernos estatales que se hacen millonarios.

En fin. El gobernador de Puebla tiene que trabajar muchísimo para ganarse el respeto de la gente, de los ciudadanos, que hoy no ven un impacto económico a su favor. Lo malo es que no quiere escuchar.

Y de la presidenta Claudia Sheibaum ni hablar, es un caso perdido que solo está colocando a México en los límites de la pobreza generalizada, de la quiebra financiera y de la confrontación social. Para eso llegaron al poder.

@elmerando

 

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