Política
Diputado chaquetero pide no buscar culpables por la inseguridad que vive Tlaxcala
Aguilar López insistió en que este no es momento de señalar a la mandataria estatal, sino de mantenerse unidos y confiar en las autoridades.
En medio del clima de inseguridad, desapariciones, robos y hechos violentos que han encendido la preocupación social en Tlaxcala, el diputado federal de Morena, Alejandro Aguilar López, decidió cerrar filas con la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y pedir públicamente que no se le responsabilice por la crisis que enfrenta el estado.
Lejos de exigir resultados concretos o reconocer el creciente malestar ciudadano, optó por respaldar el discurso institucional del gobierno estatal, asegurando incluso que en Tlaxcala todavía se puede “caminar tranquilos”.
Lo anterior fue ocurrente luego de que distintos municipios han reportado aumento en la percepción de inseguridad, mientras ciudadanos y sectores políticos reclaman mayor presencia policial, resultados reales y una estrategia más efectiva frente a los hechos delictivos registrados en la entidad.
Pese a ello, Aguilar López insistió en que este no es momento de señalar a la mandataria estatal, sino de mantenerse unidos y confiar en las autoridades, declaración que para muchos sectores fue interpretada como un intento de blindar políticamente al gobierno morenista frente a las críticas crecientes.
Aunque el legislador reconoció que existen funcionarios que deben asumir responsabilidades y ser investigados si no cumplen con su labor en materia de seguridad, evitó mencionar directamente posibles fallas dentro de la estructura estatal encargada de prevenir la violencia.
Además, propuso fortalecer convenios y coordinación con instituciones federales como la Sedena y otros organismos de seguridad, aunque sin detallar acciones concretas ni resultados específicos derivados de dichas estrategias.
Mientras la ciudadanía exige respuestas más firmes, mayor transparencia y resultados tangibles, Alejandro Aguilar prefirió proteger políticamente a la administración estatal y llamar a no responsabilizar a la gobernadora por la situación que vive Tlaxcala, convirtiéndose así en un cómplice y títere de la mandataria solapando la fracasada estrategia de seguridad en la entidad.