Lunes, Junio 26, 2017
En los últimos días, la sociedad mexicana le ha sacado el cinturón una vez más al gobierno federal mexicano y le ha reclamado que haya incurrido en un hecho ilegal y democráticamente reprochable: el espionaje de activistas de derechos humanos y periodistas. El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha dado una respuesta aparentemente ingenua: ¡yo también me siento espiado!